Criterios de decisión básicos para la empresa

Las personas tomamos decisiones a diario, en todo momento, desde aspectos insignificantes o de poco impacto tales como si prefiero comer una manzana o una naranja, a aspectos de mayor calado como por ejemplo qué estudios universitarios quiero realizar.

En el ámbito empresarial ocurre de manera similar. Y además las decisiones que son tomadas en los planos de Dirección y responsabilidad afectan no sólo a la persona que toma dicha decisión sino al conjunto en su totalidad.

De esta forma, cuando hablamos del sistema de decisión en una empresa nos referimos al conjunto de acciones que nos llevan a convertir la información (datos) en acción mediante un proceso de transformación denominado “decisión”.

Este proceso de decisión puede mostrar diferentes tipologías según sea su horizonte temporal (corto, medio y largo plazo), las características de la cuestión a solucionar (tareas rutinarias-programadas o tareas no programadas), o el nivel jerárquico del decisor (decisiones estratégicas, tácticas u operativas).

Sin embargo, en todos los casos nos encontramos ante un entorno de incertidumbre donde la gestión del riesgo se plantea clave en la decisión a tomar.

Con el fin de facilitar en cierta media este proceso, a continuación analizamos los criterios básicos de decisión más utilizados en el ámbito empresarial: criterio pesimista o de Wald, más conocido como maximin, criterio optimista o maximax, criterio de Laplace, criterio de Savage y criterio de Hurwicz.

Veámoslo todo más claro con un ejemplo práctico.

CRITERIOS DE DECISIÓN

Supongamos que el departamento de I+D de la empresa ficticia SHASHA de alimentación ha desarrollado un nuevo paté Premium con sabores dulces incorporados (pasas, miel,..). La dirección decide lanzarlo al mercado lo antes posible, pues existe la duda de que al dejar la empresa el director de I+D, hay cierto temar a que la competencia pueda adelantarse.

Las dudas de la empresa se centran en cuál deberá ser el precio de salida del producto: alto, medio o bajo. En el primer caso se estiman unos beneficios por unidad de 9,00 euros si se adelanta a la competencia, de 5,40 euros si coinciden con la competencia en el lanzamiento de productos similares, y unas pérdidas de 1,80 euros si lo hace primero la competencia.

Si se decide por el precio medio, las ganancias estimadas respectivamente serían: 6,30, 4,50 y 1,80 euros, y si sale con el precio bajo los beneficios esperados, según que se adelante, coincida o se demore respecto a la competencia, serían los siguientes: 2,70, 3,60 y 4,00 euros, respectivamente.

Con la información anterior vamos a construir la matriz de decisión y analizaremos la alternativa más aconsejable según los criterios de Laplace, optimista, de Wald, de Hurwicz (con coeficiente de optimismo del 0,7 y de pesimismo del 0,3) y de Savage.

1.- Criterio pesimista o de Wald (maximin)

Este criterio se centra en la valoración de las condiciones más desfavorables en el momento actual y con la información de la que se dispone, de tal forma que, se razona sobre lo peor que le puede ocurrir al decisor cuando elige una alternativa, seleccionando la alternativa que le proporcione mayor nivel de seguridad posible.

La matriz de decisión de nuestro ejemplo para el criterio pesimista es:

Una vez seleccionados los valores mínimos de cada una de las alternativas planteadas (alto, medio y bajo), nos quedamos como alternativa final con el MAYOR de dichos valores (2,70).

Según el criterio pesimista, la alternativa más aconsejable sería lanzar el producto con un precio de salida BAJO ya que esta alternativa es la que proporciona el nivel de seguridad más alto.

2.- Criterio optimista (maximax)

En esta ocasión el decisor se centra en la selección de la alternativa más favorable, es decir, aquella que proporciona el mayor nivel de opti­mismo posible partiendo de la base de que siempre existirá el estado más favorable posible y, por tanto, no es necesario preocuparse del nivel de seguridad.

La matriz de decisión para el criterio optimista de nuestro ejemplo es:

Una vez seleccionados los valores máximos de cada una de las alternativas planteadas (alto, medio y bajo), nos quedamos como alternativa final con el MAYOR de dichos valores (9,00).

Según el criterio optimista, la alternativa más aconsejable sería lanzar el producto con un precio de salida ALTO ya que esta alternativa es la que proporciona el mayor de los niveles de optimismo.

3.- Criterio de Laplace

La matriz de decisión, siguiendo el criterio de Laplace, se construye partiendo de un reparto de idénticas probabilidades para los posibles estados. De esta forma, tenemos una probabilidad de ocurrencia de 1/3 para cada estado:

P (alto)           = (9,00 * 1/3) + (5,40 * 1/3) + (-1,80 * 1/3) = 4,20

P (medio)      = (6,30 * 1/3) + (4,50 * 1/3) + (1,80 * 1/3)   = 4,20

P (bajo)          = (2,70 * 1/3) + (3,60 * 1/3) + (4,00 * 1/3)   = 3,43

Según el criterio de Laplace, la alternativa más aconsejable sería lanzar el producto con un precio de salida ALTO o MEDIO, ya que estas alternativas proporcionan el resultado esperado máximo.

4.- Criterio de Savage

Para poder calcular la matriz de decisión siguiendo el criterio de Savage es necesario calcular la matriz de pérdidas relativas para cada columna de los posibles estados. Para ello restamos el mayor valor de cada columna a cada uno de los valores de dicha columna. De tal forma tenemos que:

Máximo  (Adelantarse)                   = 9,00

Máximo  (Al mismo tiempo)           = 5,40

Máximo  (Retrasarse)                     = 4,00

Una vez seleccionados los valores máximos de las pérdidas relativas de cada una de las alternativas planteadas (alto, medio y bajo), nos quedamos como alternativa final con el MENOR de dichos valores (2,70).

Según el criterio de Savage, la alternativa más aconsejable sería lanzar el producto con un precio de salida MEDIO ya que esta alternativa proporciona la menor de las mayores pérdidas relativas.

5.- Criterio de Hurwicz

La matriz de decisión, siguiendo el criterio de Hurwicz, se construye partiendo del coeficiente de optimismo y de pesimismo. En nuestro ejemplo práctico, el coeficiente de optimismo es del 0,7 y de pesimismo del 0,3 por lo que trabajaremos con los valores más altos y bajos de cada alternativa respectivamente. A continuación realizamos la media ponderada para cada alternativa:

P (alto)           = -1,80 x 0,3 + 9,00 x 0,7 = 5,76

P (medio)      =  1,80 x 0,3 + 6,30 x 0,7 = 4,95

P (bajo)          =  2,70 x 0,3 + 4,00 x 0,7 = 3,61

Según el criterio de Hurwicz, la alternativa más aconsejable sería lanzar el producto con un precio de salida ALTO ya que esta alternativa proporciona el mayor valor de las medias ponderadas.

Conclusiones

La toma de decisiones es un proceso complejo e incierto en el que intervienen diferentes factores, internos y externos al decisor, que influyen significativamente en dicha elección.

La utilización de criterios básicos como los descritos no nos resolverán una cuestión tan importante y necesaria como es la elección de una solución frente a varias alternativas, pero nos proporciona un elemento y un mecanismo de ayuda racional para dicha decisión.

La utilización de un criterio u otro viene determinado por el nivel de complejidad de la situación, siendo nuestra recomendación el uso de varios criterios con el fin de poder tener diferentes resultados para su comparación. Su utilización debe ser tomada como un complemento más dentro del proceso descrito.