El Petróleo y sus Efectos Geopolíticos

La demanda agregada está formada, como sabemos, por cuatro factores principales que la conforman: el consumo, la inversión, el gasto público y el sector exterior, entendido como las exportaciones netas resultantes de la diferencia entre exportaciones e importaciones arrojando un déficit o superávit de las relaciones comerciales entre países.

Es aquí, en este último factor donde quiero centrarme en este artículo para analizar cómo influye la volatilidad de los precios del crudo en el contexto mundial.

Veamos un ejemplo. Si el precio del petróleo sube, esto afecta a todos los elementos cuya producción está relacionada con el mismo: se incrementa el coste de los transportes y, por consiguiente, todo aquello que necesita ser transportado. En primer lugar esta subida provocará un descenso en la demanda de crudo de los países importadores, descenso en las importaciones de los países dependientes del petróleo, y por tanto un descenso en las exportaciones de los países productores aunque con ello pueda generarse un mayor volumen de ingresos por esta vía al incrementar su precio. En segundo lugar dicho incremento provocará un aumento de los precios (aumento de la inflación) de los bienes y servicios que dependen del petróleo en alguna medida (transporte, calefacción, productos fabricados,…) al incrementarse su coste. Los productores de bienes/servicios se verán obligados a incrementar los precios finales para cubrir el incremento de los costes provocando así un aumento de la inflación.

Si nos situamos ahora en el contexto de la bajada continuada del precio del petróleo que se produjo en los últimos años por un aumento en su producción, dicha bajada provocó un aumento de la demanda del crudo, pero una disminución muy preocupante del nivel de inversiones. Las consecuencias son fácilmente entendibles: ante una disminución continuada del precio, las perspectivas de beneficios futuros se debilitan o desaparecen provocando la paralización de las inversiones en yacimientos e instalaciones por su poca o nula rentabilidad actual lo que nos lleva a identificar los principales efectos geopolíticos asociados.

Así podemos determinar que la variación del precio del petróleo se ha convertido en un instrumento de presión internacional ya que una disminución o aumento del precio del crudo tiene importantes consecuencias geopolíticas. Si el precio del crudo se mantiene bajo se produce una:

• Ralentización y empeoramiento de la economía de los países productores por la bajada continuada de los precios, menores rentabilidades, menores ingresos, despidos en las grandes compañías petroleras y paralización del empleo que iba a ser creado a partir de las nuevas inversiones. Empeoran así sus exportaciones y su balanza de pago.
En este grupo podemos destacar el empeoramiento que se produjo en las economías de Venezuela, Rusia, los países productores de Oriente Medio, África Occidental, y en menor medida EEUU, asociados al descenso de precios.

• Mejora de la balanza de pagos de los países importadores que dependen en exceso del petróleo disponiendo de mayor renta disponible para el consumo y la inversión privada producto de la bajada de costes. Las familias y empresas disponen de más dinero para gastar o ahorrar e invertir lo que mejora la economía nacional de dichos países importadores y su PIB.
Es el caso de los países europeos entre los que se encuentra España, y grandes países importadores como China o India.

• Incremento de las tensiones políticas entre los países productores ya que poseen intereses enfrentados entre los que defienden la disminución de la producción para poder incrementar los precios (Venezuela, Rusia) y los que abogan por mantener la alta producción (Irán, Arabia Saudí).

• Una consecuencia positiva es que los países dependientes del sector energético se están viendo obligados a diversificar su economía. Un ejemplo claro son Dubai o Qatar, países que han conseguido basar sus ingresos en el sector servicios y consagrarse como un destino de negocios atractivo para empresas internacionales aprovechando la situación desfavorable.

• Un barril por debajo de los 50 dólares lo convierte en una fuente de energía mucho más barata que otras energías subvencionadas como es el caso de las energías renovables. Esto puede ser tener un impacto muy negativo para el nivel de inversiones en el desarrollo y crecimiento de energías alternativas como la eólica, solar o de biomasa y las empresas que están apostando por ellas.

• Mayor nivel de contaminación medioambiental mundial provocado por el mayor uso del petróleo frente a energías renovables.

• Incremento del nivel de impacto negativo que está provocando en el medioambiente la utilización de la técnica del fracking (técnica que inyecta miles de litros de agua mezclada con sustancias químicas en las rocas bajo tierra para la obtención de gas natural) por parte de los EEUU para desarrollar técnicas alternativas de extracción con las que ha logrado autoabastecerse.

CONCLUSIONES

Como hemos podido comprobar en el análisis realizado, la volatilidad del precio del petróleo tiene un impacto geopolítico muy importante al influir muy directamente en las economías de los países exportadores, e inversamente en la de los importadores, por el impacto que tiene dicha variación sobre las balanzas de pagos, la inflación, el crecimiento económico, el PIB, el comercio exterior y la estabilidad política de los estados.

Estas variaciones provocan un incremento de tensiones entre los países productores muy dependientes del crudo, y con diferentes intereses estratégicos, lo que conlleva que dicha situación se esté utilizando por varios países, principalmente entre EEUU y Arabia Saudí que se niega a perder su cuota de mercado incrementando así la producción de petróleo, como una forma de presión internacional. Las consecuencias afectan muy negativamente en países que dependen en gran medida del petróleo y que no poseen las grandes reservas de Arabia Saudí como puede ser el caso de Venezuela.

En resumen, la producción del petróleo es un elemento desestabilizador o estabilizador del comercio internacional, de las inversiones, y del crecimiento o desaceleración de las economías de muchos países según sea su nivel y su afectación al precio del barril.